Archivos diarios: Noviembre 12th, 2008

Acabo de terminar de leer After dark. Se me ha hecho muy cortita y me ha gustado mucho. Me encantaría saber más sobre los personajes, cómo continúa la historia, pero tendré que confiar en mi propia imaginación, porque Murakami ha puesto el punto final demasiado pronto…

Cerca ya de medianoche, en esas horas en que todo se vuelve dolorosamente nítido o angustiosamente desdibujado, Mari, sentada sola a la mesa de un bar-restaurante, se toma un café mientras lee. La interrumpe un joven músico, Takahashi, al que Mari ha visto una única vez, en una cita de su hermana Eri, modelo profesional. Ésta, mientras tanto, duerme en su habitación, sumida en un sueño «demasiado perfecto, demasiado puro». Mari ha perdido el último tren de vuelta a casa y piensa pasarse la noche leyendo en el restaurante; Takahashi se va a ensayar con su grupo, pero promete regresar antes del alba. Mari sufre una segunda interrupción: Kaoru, la encargada de un «hotel por horas», pide que le ayude con una prostituta china agredida por un cliente. Dan las doce. En la habitación donde Eri sigue sumida en una dulce inconsciencia, el televisor cobra vida y poco a poco empieza a distinguirse en la pantalla una imagen turbadora… pese a que el televisor no está enchufado.

No es el libro que más me ha gustado de Murakami, pero está muy arriba en el escalafón, junto con Tokio Blues, Norwegian wood (una auténtica maravilla), Kafka en la orilla y Al sur de la frontera, al oeste del sol. 

Y, ahora, a esperar a que los editores de Murakami en España nos ofrezcan alguna otra obra llena de jazz, gatos y cruces entre la realidad y lo onírico del japonés… Menos mal que tengo todavía para leer Sauce ciego, mujer dormida, así que la espera no será tan larga.