Gato sinvergüenza
Para que esta entrada me quede pomposa y aparentona (Capitán Oats dixit), se le ha ocurrido que podría poner un vídeo. Y no uno cualquiera, sino uno de un gato que despierta a su amo. Quienes tengan gato se sentirán identificados al instante con el pobre dueño. Y sí, Piticli me despierta así casi a diario (es lo que tiene el apetito gatuno, que no entiende de horas de sueño).