Más Marmi
Como lo prometido es deuda, os subo alguna fotillo más. No hace falta que os diga que son de móvil y la calidad es pésima…

Marmi dormida

Panza arriba (muy estresada)

En el sofá

Mirando hacia la ventana
Cuenta atrás
De hoy en una semana es mi cumpleaños, así que empieza la cuenta atrás…
¡Felicidades, Josep!
Acabo de enterarme de que este fin de semana es el cumpleaños de Josep Mascaró, el abuelo protagonista del anuncio de Coca-Cola. Cumple 102 años. Desde aquí, mis felicitaciones… Zorionak, Josep!!
Sabedora de todo, experta en nada
Ayer comentaba con mi madre un hecho que a la gente le llama mucho la atención cuando tiene una conversación conmigo. Sé de todo. Igual suena un poco prepotente, pero es así. Lo mismo hablo de gestión empresarial que de cirugía cardiovascular, zoología, deportes o el funcionamiento de las cafeteras industriales… Es la consecuencia directa de mi profesión: me paso el día leyendo (y no solo leyendo, que se profundiza en los textos) sobre los temas más variopintos y algo queda en mi disco duro… Así que, claro, puedo seguir conversaciones normalitas, entre amigos, sobre muchas cosas. Y la gente sí suele exclamar: «¡Sabes de todo!». Y yo, en esos momentos, sonrío y callo, única conocedora del gran secreto: en el fondo no entiendo de nada. No soy experta en nada de eso que se comenta en esas tertulias. Pero doy el pego… y parece que llevo toda mi vida dedicada a la colocación de los stents o al estudio del diamante de Porter.
Bueno, de mis cosas sí que entiendo (y bastante además). Entiendo de gramática, de sintaxis, de libros, de textos, de cursivas y negritas, de mayúsculas, minúsculas y ortotipografía. Y algo sé de literatura (de hecho, hice la especialidad de Literatura en la universidad). Pero ahí acaba. Bueno, sí que tengo cultura general (aunque no me preguntéis de geografía, que soy una inútil y, encima, me van cambiando los mapas), pero suele parecer que sé mucho más de lo que es en realidad. Yo no sé cómo la gente no se da cuenta; estoy convencida de que me van a pillar en un renuncio en cualquier momento, porque no soy experta en nada. Pero, repito, ¡qué bien doy el pego!
‘La soledad de los números primos’
El otro día os comenté que últimamente estoy leyendo mucho y cosas muy interesantes, y que os debía una entrada con sugerencias y demás. Bueno, pues aquí va la primera sugerencia: La soledad de los números primos de Paolo Giordano.
Estoy entusiasmada con este libro. Lo empecé el lunes por la noche y ya está acabado. Me ha encantado. Os copio un poquito de la contraportada, por si queréis saber un poco más sobre él.
Existen entre los números primos algunos aún más especiales. Son aquellos que los matemáticos llaman primos gemelos, pues entre ellos se interpone siempre un número par. Así, números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43, permanecen próximos, pero sin llegar a tocarse nunca. Esta verdad matemática es la hermosa metáfora que el autor ha escogido para narrar la conmovedora historia de Alice y Mattia, dos seres cuyas vidas han quedado condicionadas por las consecuencias irreversibles de sendos episodios ocurridos en su niñez. Desde la adolescencia hasta bien entrada la edad adulta, y pese a la fuerte atracción que indudablemente los une, la vida erigirá entre ellos barreras invisibles que pondrán a prueba la solidez de su relación. La sutileza de los rasgos psicológicos de los personajes, así como la hondura y complejidad de una historia que suscita en los lectores las reacciones más variadas, resaltan la admirable madurez literaria de este joven autor a la hora de asomarse, nada más y nada menos, a la esencia de la soledad.
En España está publicado por Salamandra (que podría poner un poco de atención, he encontrado un par de faltas de ortografía, además de mis amadas tildes en los demostrativos). Os lo recomiendo encarecidamente. Yo creo que hasta me he enamorado un poquito de Mattia…
Mi gatito
Para que Piticli no pase envidia por la foto de Marmi, os subo una foto que le saqué el otro día (con el móvil también, lo siento). ¡Qué guapo está mi gatito!

Piticli
Si antes ya le quería muchísimo, desde que ha llegado Marmi no tengo palabras. Se está portando genial, está siendo de lo más generoso con ella y está llevando bastante bien los celitos que siente (para que no lo pase mal, le estoy haciendo sesión extra de mimos todos los días).
Marmi
Esta es Marmi.

Marmi
Es una preciosa Maine Coon que está pasando unos días con Piti y conmigo. Es muy simpática y sociable, y se está adaptando muy bien a nosotros. Pensaba que a Piti le iba a costar más, pero está todo el rato pendiente de ella y quiere jugar a toda costa. Mañana os subo alguna fotillo más (lo siento, son de móvil).
Mareada
Me he mareado como un pato en el autobús de vuelta a casa. No me suele pasar y no entiendo por qué hoy he acabado tan pálida y con el estómago tan revuelto. El autobús iba bastante rápido; ha bajado el alto de Bakio volando bajo (y es ahí donde me he empezado a encontrar mal). Quizá es que no estaba yo muy católica de todas formas. Hoy apenas he dormido, así que después de comer me he echado una siesta enorme. Nada más despertarme he tenido que salir corriendo hacia el autobús para no perderlo (un poco catatónica, la verdad) e iba ya un poco destemplada.
Voy a intentar acostarme a una hora prudencial hoy. Y mañana me levantaré tarde, a ver si así al menos descanso en condiciones. ¡Estoy tan cansada! ¡Siempre estoy cansada! Me pasaría el día durmiendo, la verdad. Igual es lo que tengo que hacer, pasar un día entero durmiendo o leyendo en la cama… Quizá así se me pasaría el mareo este del autobús. ¡Qué mal me encuentro, qué poco me quejo!
Visitas
Acabo de echar un vistazo a las estadísticas del blog y estoy muy sorprendida de la cantidad de visitas que estoy teniendo últimamente (que, encima, apenas escribo). ¡Gracias a todos! Hemos superado las 5200 visitas, así que estoy encantada.