Mareada
Me he mareado como un pato en el autobús de vuelta a casa. No me suele pasar y no entiendo por qué hoy he acabado tan pálida y con el estómago tan revuelto. El autobús iba bastante rápido; ha bajado el alto de Bakio volando bajo (y es ahí donde me he empezado a encontrar mal). Quizá es que no estaba yo muy católica de todas formas. Hoy apenas he dormido, así que después de comer me he echado una siesta enorme. Nada más despertarme he tenido que salir corriendo hacia el autobús para no perderlo (un poco catatónica, la verdad) e iba ya un poco destemplada.
Voy a intentar acostarme a una hora prudencial hoy. Y mañana me levantaré tarde, a ver si así al menos descanso en condiciones. ¡Estoy tan cansada! ¡Siempre estoy cansada! Me pasaría el día durmiendo, la verdad. Igual es lo que tengo que hacer, pasar un día entero durmiendo o leyendo en la cama… Quizá así se me pasaría el mareo este del autobús. ¡Qué mal me encuentro, qué poco me quejo!
Toto dijo:
23 Abril, 2009 a 5:59 pm
He estado dos días sin poder entrar en tu blog y lo he echado en falta. pero hoy estoy contenta pues aquí estás de nuevo. Pégate un largo y duerme 48 horas si hace falta, pues lo peor de todo es sentir un cuerpo que no ha dscansado, te lo digo por experiencia. Son las seis de la tarde y me voy a ir aunque sea a cascarla a Ampuero pues no soporto más a la anormal de niña que me ha tocado de vecina arriba. esa si que no tengo idea cuando duerme pues igualmente zapatea( pero de q manera) a las tres de la mañana como ahora Ah, y no tiene zapatillas.