Afonía
La vuelta a casa ha estado llena de mimos y ronroneos. ¡Pobre Piti, qué penita me ha dado! No se separaba de mí cuando me ha visto. De todas formas, no se lo había pasado nada mal jugando con el árbol (dejémoslo en que ha perdido unas cuantas bolas). Nada que no se pueda arreglar.
Pero lo que más me ha sorprendido es que está totalmente afónico el pobre bichito. Se ha debido de pasar la noche maullando y llorando, y ahora no tiene voz. Casi no puede maullar. ¿Cómo se cura una afonía gatuna? Supongo que con caricias, juegos, mimos… y un sagutxu que le compré el otro día (lo tengo escondido para una ocasión especial, supongo que hoy es un buen día).
Por cierto, ¿le traerá el Olentzero algo a Piticli? Habrá que preguntarle si ha escrito carta…
Piticli y el árbol
Mis intentos por que Piticli no cogiera bolas han sido en balde. ¡Menuda noche se ha pegado jugando con las bolas y dando golpes a las ramas del pobre árbol! Esta mañana me ha despertado un tintineo, no sabía bien qué era hasta que me he dado cuenta de que eran las bolas… ¡Piticli! He encontrado bolitas de las pequeñas debajo del sofá, del banco de la tele, de la librería, por la alfombra... (creo que se ha subido a la librería para cogerlas). Además, tengo puesto un espumillón verde en la base del árbol (para que no se vean las patas de plástico) y lo había estado mordiendo (está peladillo por un lado). También se notaba que había pegado golpes en las ramas de más abajo, porque estaban todas descolocadas… Vamos, que él se lo ha pasado genial, pero yo tengo un cabreo desde primera hora de la mañana… ¿Qué voy a hacer con este gato? ¡Qué capullo!
Blog navideño
No sólo se decora la casa, sino también el blog. Hasta el día 4 de enero, veréis copos de nieve caer cada vez que entréis, para que os empapéis de la locura navideña…
Arturo me mata cuando vea esta horterada, pero a mí me ha hecho gracia…
Casa decorada
Pues ya está. Ya tenemos árbol, Belén y corona en la puerta. ¡Ha quedado muy bien! ¡Ya es Navidad en villa Luci!
Piticli ha estado todo el rato muy atento. Todavía no se ha acercado al árbol, supongo que aprovechará cuando yo no esté presente. Estaba alucinado viendo cómo sacaba el árbol y las bolas de las cajas. ¡No perdía ripio, el tío! A ver cuánto tiempo dura sin que le pegue algún zurriagazo a alguna bola de las de abajo. Al menos este año he sido inteligente y la zona inferior está llena de bolas bastante pesadas, para que no pueda cogerlas (el año pasado, las más pequeñas desaparecieron). Veremos este año…
Tradición del puente…
… (más bien del fin de semana largo que tenemos este año): decorar la casa en plan navideño. Mañana aprovecharé para poner el Belén, el árbol, la corona de la puerta… A ver cómo queda todo. No sé si tendré que comprar algún adorno más (si eso, la semana que viene ya). Por una parte, tengo muchas ganas, aunque reconozco que me da un poco de pereza (igual es porque hoy estoy muy cansada). ¿Pondrán ama y J. su árbol y su nacimiento este fin de semana también? No me han dicho nada…
El año pasado Piticli se lo pasó genial con el árbol. «Robaba» pequeños adornos de la parte de abajo y las escondía. Claro que, el día que descubrí su botín detrás del retrete del aseo, aluciné… Además, fue discreto, porque en el árbol no se notaba tanto que faltaban tantas cosas…
Si puedo sacaré alguna foto y la colgaré (si no, habrá que esperar a que Arturo me traiga la cámara).