Keane
Nunca pensé que tener este blog me daría la oportunidad de ver a mi grupo favorito en concierto, pero así ha sido. Hace un mes, escribí una entrada en la que pedía que alguien me enviara pincodes para poder acceder a un concurso en la página de San Miguel; el premio, una entrada doble para un concierto secreto de Keane en Bilbao.
Era como un sueño para mí. Decir que Keane me encanta es quedarme corta. Es el grupo con cuyas canciones más me identifico; expresan tan bien, tanto con su música como con sus letras, ciertos sentimientos…, que me emociono muy fácilmente escuchándolos.
Así que, cuando Idoia me escribió un comentario en ese post y me ofreció pincodes, no me lo pensé. Llegamos a un trato: si me tocaban las entradas, una para ella y otra para mí. Lo bueno vino cuando nos tocaron entradas a las dos (bueno, a ella unas cuantas más).
Y así fue cómo el jueves, 29 de octubre, fuimos al concierto en una fábrica abandonada de Zorrozaurre. Yo llevé a Cris (y regalé entradas que me dio Idoia a Jose y a Julio); Idoia fue con su hermano Xabi y algún compañero de trabajo. Nos lo pasamos genial. No tengo palabras para agradecerle a Idoia su generosidad. Prometo desde aquí que la próxima vez que vengan muevo cielo y tierra para que podamos volver a verlos las dos… Eskerrik asko, Idoia!!
Del concierto en sí, ¿qué queréis que os cuente? A-S-O-M-B-R-O-S-O. Me encantó… Es que Keane, es mucho Keane. Empezaron con The lovers are losing (mi favorita de su último disco) y nos regalaron hora y media de buena música sin parar… Se lo curraron (y, si no, que se lo pregunten a la camisa gris de Tom, ¡cómo acabó!). Me llamó la atención el vozarrón de Tom (y lo delgado que está) y que se trajeron a Jesse Quin como bajista. Me gustó mucho todo, se me hizo cortísimo. Todo ello con cerveza y bocadillos por cuenta de la organización (impecable). Repetiría hoy mismo. Y si ya pudiera tener acceso al backstage para conocerlos (sobre todo a Richard, el batería, que me encanta), pues mejor que mejor (es que me dieron envidia los VIP con los que fuimos en el autobús, porque nos metieron en el VIP).
Os voy a dejar los vídeos que han subido a Youtube del jueves (quizá lo vaya actualizando, porque de momento hay poquitos). Por mi parte, como soy un desastre, ¡no llevé cámara! ¡No tengo perdón! Y he decidido que voy a hacer la Semana Keane en el blog, y voy a ir dejando vídeos y letras de Keane para que quienes no los conozcan tengan la oportunidad de hacerlo… Merece la pena.
Vuelta al cole
Hoy está marcado en mi calendario como día de vuelta al cole. Y no porque nadie vuelva al cole, precisamente. Básicamente, porque hoy ama y J. se han vuelto a Bilbao, después de pasar el verano en Bakio. Y J., además, lo ha pasado conmigo en mi casa. Es increíble cómo echo de menos a una persona con la que he estado hasta las 16.30 h de hoy. La casa está más silenciosa, a pesar de que J. casi pasa desapercibido. Y yo creo que Piticli también le echa en falta. Hoy está mimoso y le he visto meterse en el dormitorio de J. un par de veces en lo que llevo de tarde por aquí. Porque J. juega mucho con él; y le hace rabiar; y le pone toda clase de motes y nombres… Pero el gato se deja querer y mimar por J. Porque el felinito quiere mucho a J.
Y así están las cosas. Supongo que la vuelta al cole significa volver a los horarios de invierno, a las rutinas… Y entre las rutinas, por supuesto, está el blog, que después de pasar el verano medio abandonado, se merece un poco de atención, cuidados y mimos. Pero bueno, esas rutinas, realmente, comenzarán el día 16, miércoles, porque mañana tengo que pasar el día en Bilbao, que ando liada con varias cosas.
Mapamundi
Va uno a una librería y pide un mapamundi de Bilbao…
Pues eso, que así somos, fanfarrones a más no poder. Y como prueba, el mapamundi de Bilbao.

Mapamundi de Bilbao
Para ir abriendo boca
Acabo de descubrir un blog (¿Te quedas a cenar?) que me tiene salivando desde hace media hora. Y, casualidad, tiene una entrada en que habla de los pasteles típicos de Bilbao que no tiene desperdicio…
Personalmente no me gusta la carolina, pero me comería ahora mismo una bandejita con pasteles de arroz, rusos, bollos de mantequilla y lo que cayera… Por cierto, yo soy muy de Martina de Zuricalday. Su tarta de moca es mi favorita por mi cumpleaños; y sus cruasanes de chocolate son de quedarte ojiplático…
Noche de ilusión
Cuando publique esta entrada, probablemente habrá acabado ya la semifinal de la Copa del Rey entre el Athletic y el Sevilla en San Mamés. Y, aunque según escribo estas líneas, todo parece indicar que el Athletic va a remontar el 2-1 de la ida y llegar a la final (ahora mismo van 3-0), no creo que el resultado sea lo más importante de este partido.
Hacía mucho, muchísimo tiempo que no se vivía una ilusión tal en Bilbao. Y lo bueno es que la ilusión ha sido compartida por todos. Por fin algo que nos une, en estos tiempos tan duros y con los resultados de unas elecciones que dividen más que nunca. Pero el Athletic es de todos, y su ilusión es la de todos. Ya lo dice su himno: danontzat zara zu geuria!
Es emocionante ver la ciudad toda engalanada con los colores rojiblancos; que hoy, en el metro, alguien haya gritado «aupa Athletic!» y todo el vagón se haya puesto a aplaudir; que los perros vayan vestidos con la camiseta del Athletic; que los niños sonrían y aplaudan al paso del autobús del Athletic; que se invada el centro de la ciudad con una marea rojiblanca que corea el himno… Y sobre todo emociona la ilusión que se respira: toda la ciudad se ha volcado con el equipo. Son muchos años sin jugar una final y la afición, totalmente única, de un equipo, totalmente único, se merece eso y más. Por eso, hoy más que nunca, me uno a las celebraciones de mi ciudad, a su alegría, a su ilusión y grito en mi interior «aupa Athletic!».
Por cierto, ya ha acabado el partido: ¡estamos en la final! Gora Athletic!! Zu zara nagusia!
Día de perros
¡Vaya día que ha hecho hoy! Mejor si nos hubiéramos quedado en la cama calentitos todos… Cuando he cogido el autobús esta mañana en Bakio el termómetro marcaba 1 ºC. En Bilbao se estaba un pelín mejor, 5 ºC, pero no paraba de llover. He llegado a casa de ama Cristi muerta de frío; me he quitado las botas, me he puesto unas zapatillas y me he tomado un café calentito al lado del radiador… ¡Qué frío! Lo peor, de todas formas, estaba por llegar. Al bajar hacia el metro jarreaba; llevaba una bolsa de papel con unos libros dentro que me ha traído Cris y, por mucho que la llevara entre brazos, se me ha calado: la bolsa se ha roto y se me han mojado los libros. En cuanto he llegado al metro he podido secarlos un poco y meterlos en mi bandolera (menos mal). En ese momento yo ya notaba que algo no iba bien en la zona de los pies: efectivamente, al llegar a casa tenía los pies congelados, todos mojados, los calcetines chorreando… Menos mal que hemos podido secar todo antes de ir al médico, porque, si no, con lo que he tardado en llegar a Bakio de nuevo, hubiese cogido una pulmonía. En Bakio, a la vuelta, otra vez 1 ºC.
Mañana sólo tengo que salir de casa para ir a coger el pan y, con este panorama, bajaré en coche… ¡Estoy harta de tanta lluvia, lleva más de un mes así!
Mañana…
… tengo un día algo diferente por delante. A primera hora tengo que ir a Bilbao a hacerme unos análisis, a ver cómo de revolucionadas andan mis hormonas… Después iré a entregar otro de los libros que he corregido (¡ya queda menos!) y a recoger otro. Y, claro, ya que andaré por Bilbao, voy a aprovechar para mirar algo de ropa y unos zapatos (a ver si encuentro los que os puse el otro día). Me acercaré también a ver algún libro (siempre que ando por Bilbao, aprovecho). No sé si comeré allí con ama y J. o si volveré a Bakio. En caso de que vuelva, Cris juega un partido en el polideportivo por la tarde, así que iré a verla. Y si al final me quedo en Bilbao, pues no sé si haré algún plan con J. (a ver si le apetece hacer algo).
Tengo un par de entradas a medio escribir, a ver si este fin de semana las acabo y las puedo publicar. Hasta entonces, que tengáis todos un feliz viernes.