La respuesta del capitán
El otro día Piticli le envió una carta al capitán Oats y hoy ha recibido la respuesta. ¡Sin desperdicio!
Muy anaranjado y afelinado amigo:
Muchas gracias de corazón por su mensaje y por sus felicitaciones. Como bien sabrá ya, el recién terminado curso académico no ha sido un camino de rosas. No obstante, gracias a sus inestimables maullidos de apoyo he logrado cosechar grandes éxitos que serán recordados durante generaciones y generaciones. O camadas y camadas, como usted prefiera. Al fin podrá alzarse ufano sobre sus atigradas patitas traseras y gritar aquello de ¡oh capitán, mi capitán!
No quisiera yo despedirme sin agradecerle antes las bellas palabras que me dedica en su misiva acerca de mi gatuna elegancia y mi don para las bellas letras. Pues bien, aprovecho yo este espacio que su blog me brinda para hacer saber a sus lectores que usted es también todo un filipichín del hocico al rabo. ¿Como paladeamos con fruición sus “soufflés” de salmón al eneldo en verano, verdad “mininito”?
Por último, quisiera yo darle mi más sincera enhorabuena por su reciente emparejamiento con una “aristogata” de noble cuna; si bien, no he podido dejar de advertir la notable diferencia de altura que existe entre ustedes, lo cual me recuerda a cierto matrimonio del país de los “croissants” y el “cafe au lait”.
Póngame a los pies de su señora, Marmi Bruni. Un cordial saludo,
Capitán Oats
![]()
El triunfo del capitán
Muy buen amigo capitán Oats:
Le envío esta misiva, mi fiel compañero, para darle mis más sinceras felicitaciones por el triunfo académico recién conseguido, que no es, según mi humilde opinión, sino el comienzo de un camino plagado de éxitos. Mi capitán, ¡enhorabuena!
Por supuesto, siempre he creído en usted y en su capacidad para llevar a cabo un trabajo excelente. Y, mi buen amigo, a estas alturas, ningún lector de este blog dudará de sus innatas capacidades para el estilo, la moda, las buenas maneras y la elegancia. No obstante, lo que pocos sabrán, mi querido petimetre, es de su enorme talento para las bellas letras. Y por eso quiero recalcarlo desde aquí, para que todas las gentes conozcan de sus habilidades literarias.
Gracias por compartir con este humilde minino su triunfo. Brindo desde aquí porque sean muchos más.
Un abrazo de su leal amigo,
Piticli
¡Felicidades, capitán!
Muy buen amigo capitán Oats:
Aunque el pasado sábado le envié una pequeña misiva con mis mejores deseos en esta tan señalada fecha para usted, no puedo dejar pasar la oportunidad de felicitarle a través de este blog que tanto hemos utilizado para nuestros intercambios de comunicaciones en los últimos tiempos. ¡Feliz cumpleaños!
Me consta, gracias a mi dueña y hermana suya, que le ha gustado el regalo que tantos quebraderos de cabeza le costó a su querida madre; ahora, ya sabe, a usarlo mucho, que para eso es. Anda que no va a fardar nada usted, mi buen amigo Oats, por la universidad o donde sea menester con semejante Macbook. Envidia y todo me da, querido J., pues es un ordenador muy acorde con nuestras estéticas: modernas a la par que elegantes.
Pues nada, muy buen amigo, que sus 23 primaveras no son nada, y que nos quedan muchos veranos y vacaciones de siestas en el sofá.
Un tironcito de orejas,
Piticli
Farol
Por cierto, la entrada sobre el regalo del capitán Oats era un farol para despistar un poco y poder sorprender al susodicho en condiciones el sábado (que, aunque su cumple es el día 1, lo celebramos el pasado sábado). Aun así, se agradece mucho el comentario con la idea de Londres, se estudiará en próximas fechas…
La cabeza me echa humo
El miércoles, 1 de abril (April Fools’ Day para los anglosajones), es el cumpleaños de J. Y claro, habrá que regalarle algo al capitán. Pero no da pistas el muy cabrito. Y la cabeza me echa humo…
No quiero ser original como todos los años y comprarle el primer niqui bonito que vea. Está claro que no quiere más libros, ni cómics, ni nada, luego me toca pensar. Sé que va a salir la segunda temporada de HIMYM en DVD, pero no la tendría a tiempo (creo que la sacan a últimos de mes). ¿Una bolsa, una colonia, un gorro, una sudadera, un juego, un reloj, unas gafas de sol, un CD…? ¿Qué le compro que le haga ilusión, capitán Oats? ¡Una pistita, por favor!
Apoyo al capitán en sus exámenes
Capitán, a triunfar. Capitán, a triunfar. Capitán, a triunfar. A triunfar, triunfar, triunfar…
Tenemos visita
Estoy encantado de anunciar que tenemos una insigne visita en nuestra casa desde ayer: el capitán Oats nos ha honrado con su presencia en nuestra cena de Nochebuena y la comidad de Navidad. Incluso se ha quedado a dormir aquí… ¡Qué alegría! Estoy como gato con zapatos nuevos.
Y eso que no me he portado todo lo bien que debería. Anoche, en un intento de coger algún adorno del árbol (para ofrecérselo a mi invitado, claro está), tiré el árbol encima de la mesa. Sin comentarios. J. se asustó. Espero que no se haya enfadado mucho conmigo y no me lo tenga en cuenta para futuras visitas.
Por lo demás, mañana, con más tiempo, seguiré con mi crónica. Felices fiestas a todos,
Piticli
Bola 8 mágica
El capitán Oats tiene una Magic 8 Ball. La compramos en eBay el verano pasado y, los primeros días, nos dedicamos a preguntar cosas bobas a la bola. Es curiosa. Pero se me ha ocurrido que vamos a empezar a usarla con fines lucrativos, a ver si los astros se conjuran y la suerte llega a nuestra casa sí o sí.
Vamos a preguntar a la bola la combinación ganadora de los Euromillones del próximo viernes. ¡Vaya sábado que nos vamos a pegar! Ni Lotería de Navidad ni nada, unos buenos Euromillones el viernes ganados gracias a la magia de la bolita de marras…
Eso, a no ser que algún sabio lector del blog conozca la combinación ganadora y tenga a bien compartirla con nosotros. Sería un generoso acto navideño… Eso sí, en privado, que si no todo el mundo la usaría. Y, por cierto, la combinación no es 4, 8, 15, 16, 23, 42, más que nada porque los Euromillones son cinco números (no seis) y dos estrellas… Como que no la habríamos probado por si acaso si eso…