¡Felicidades, cosita!
Hoy, la bruja de Marmi cumple cuatro años. ¡Felicidades!
Es el primer cumpleaños que pasa conmigo (y espero que sea el primero de muchos). Parece que no ha tenido una vida muy feliz, y los últimos meses han sido complicados (estuvo muy malita). Pero hoy ya está muy bien. Está contenta, juega, caza, pide mimos, corre por el pasillo… En cuanto solucionemos el pequeño problema que tiene con la bandeja, ¡la mejor gata del mundo!
Me dicen que está un poco chaladilla y que es muy suya. Quizá, pero creo que se muestra un tanto inestable porque no ha estado del todo bien. Ahora que se nota que está mejor, no puedo más que decir que es un auténtico amor de gata.
Os dejo la última foto que le he sacado. Ayer no se le ocurrió otra cosa que meterse en una bolsa de cartón y pasar allí la mañana… (comportamiento, por cierto, muy gatuno). ¿No es una preciosidad? ¡Muchas felicidades, Marmi! A ver si hacemos muchos mimos hoy…

¡Felicidades, pequeñita mía!
¡Tenemos un año!
Tal día como hoy, hace un año, se me ocurrió hacerme una cuenta de WordPress para empezar un blog. No estaba segura de escribir nada. Ni siquiera sabía si alguien lo leería. Pero aquí estamos, un año después, casi 320 entradas más tarde y con casi 12 400 visitas. Increíble. No sé cómo daros las gracias a quienes me leéis. ¡Escribidme comentarios, que me hace muchísima ilusión! Lo celebraremos con un pedacito de tarta virtual y nuestro gato favorito. Bueno, no, porque Piticli está sumido en un mar de tristezas, a ver si un día os las cuenta él mismo; así que, llamaremos a su sustituto más famoso…

¡Felicidades! ¡Un año!
¡Gracias a todos!
Piticli quiere mandar un mensaje también: «Felicidades y gracias. Desde que el capitán Oats abandonó mi hogar, ni como, ni duermo… solo maúllo por los rincones. Cuando encuentre fuerzas, os escribiré. Un beso».
Y Marmi, que se unió a nuestra pequeña familia hace poquitos meses, también quiere saludar: «Escribo por primera vez en el blog de mi nueva dueña. A ver cuándo hacemos un Marminis, que estoy un poco celosa. Capitán, yo también te echo de menos. Purrr».
¡Felicidades, Piti!
Hoy es el cumpleaños de Piticli: ¡dos añazos ya! Por supuesto, ha tenido su felicitación, sus tironcillos (muy suaves) de oreja y, como premio, ¡una latita de pollo para él solo! ¡Así ya se puede! ¡Muchísimas felicidades!
¡Felicidades, pitxin!
¡Feliz cumpleaños! ¡Qué viejito te me estás haciendo! Un besote enorme desde aquí.
¡Cumpleaños feliz!
Hoy es el cumpleaños de Toto, fiel lectora de este blog. Así que, desde aquí, y aunque ya he hablado por teléfono con ella, ¡feliz cumpleaños! Zorionak!!!
Mi cumple
Pues ya es mi cumpleaños. Ya me ha felicitado mucha gente, así que muy bien. ¡Treinta y dos años ya! Qué vieja me estoy haciendo, cómo pasa el tiempo…
Cuenta atrás
De hoy en una semana es mi cumpleaños, así que empieza la cuenta atrás…
¡Felicidades, Josep!
Acabo de enterarme de que este fin de semana es el cumpleaños de Josep Mascaró, el abuelo protagonista del anuncio de Coca-Cola. Cumple 102 años. Desde aquí, mis felicitaciones… Zorionak, Josep!!
Seis meses
Pues sí, quién lo iba a decir, ya hemos cumplido medio añito. Piticli y yo queremos agradeceros las 4680 visitas que hemos tenido en este tiempo y os invitamos a que nos sigáis acompañando (a pesar de que últimamente no estamos actualizando tanto el blog como quisiéramos, ¡estamos faltos de inspiración!).
Hoy os pongo un pastel, pero sin velitas… Pedid un deseo y disfrutad del chocolate.

Tarta de chocolate
Por cierto, el próximo mes, cuando cumplamos siete, yo por mi parte ya habré cumplido 32… años. ¡Qué vieja soy!
¡Felicidades, capitán!
Muy buen amigo capitán Oats:
Aunque el pasado sábado le envié una pequeña misiva con mis mejores deseos en esta tan señalada fecha para usted, no puedo dejar pasar la oportunidad de felicitarle a través de este blog que tanto hemos utilizado para nuestros intercambios de comunicaciones en los últimos tiempos. ¡Feliz cumpleaños!
Me consta, gracias a mi dueña y hermana suya, que le ha gustado el regalo que tantos quebraderos de cabeza le costó a su querida madre; ahora, ya sabe, a usarlo mucho, que para eso es. Anda que no va a fardar nada usted, mi buen amigo Oats, por la universidad o donde sea menester con semejante Macbook. Envidia y todo me da, querido J., pues es un ordenador muy acorde con nuestras estéticas: modernas a la par que elegantes.
Pues nada, muy buen amigo, que sus 23 primaveras no son nada, y que nos quedan muchos veranos y vacaciones de siestas en el sofá.
Un tironcito de orejas,
Piticli