Sin inspiración
Siento la obligación de escribir al menos un párrafo. Últimamente apenas escribo y siento que debo justificarme un poco. He estado muy liada con el maldito libro de taichi y aikido, que, gracias a Dios (y a mi esfuerzo), ya he terminado, por fin, esta mañana, y eso me ha dejado fuera de esta onda bloguera. Ahora tengo otras cosas que acabar, pero son más llevaderas.
Además, se junta con que tengo pocas cosas que contar y que, por ejemplo hoy, me encuentro fatal. Pero es que, salvo ver alguna serie a veces (y ahora, salvo Lost, están todas de parón), no hago nada más. Últimamente no leo nada (y eso me entristece, pero así es la vida), apenas salgo, apenas hago nada… ¡Menuda temporada más aburrida!
Así que, al menos de momento, tendréis que seguir aguantando vídeos y resúmenes de series. C’est la vie!
Revolución ortográfica
Llevo un tiempo dándole vueltas a un asunto que me inquieta, sobre todo desde que tengo el blog y pongo unas líneas prácticamente todos los días. Os parecerá una tontería, pero tiene su cosa…
Resulta que, según las últimas normas de la RAE, las tildes de los pronombres demostrativos y del adverbio solo son potestativas, es decir, se ponen si se quiere, pero no son obligatorias. Y la RAE va aún más allá: recomienda no usar esas tildes salvo cuando pueda haber malentendidos (por ejemplo, no es lo mismo ‘estará solo tres días’, es decir, en soledad, que ‘estará sólo tres días’, y ni uno más). En esos casos sí hay que poner la tilde, pero en el resto, recomienda pasar de tildes (total, como la gente no las pone de todas formas, para qué preocuparse). La RAE ha suprimido esas tildes en sus propios escritos.
Y he aquí mi duda: ¿qué hago? He defendido su uso, pero veo que, cada vez más, las recomendaciones de la Academia están haciendo mella… Y, en el fondo, es lógico. Lo que no quiero es quedarme atrasada. Pero, claro, si dejo de poner las tildes, mucha gente pensará que tengo faltas de ortografía (no todo el mundo está enterado de las cosillas de la RAE, ¿no?), y yo no me lo puedo permitir.
Así que, os pregunto directamente: ¿qué haríais vosotros en mi lugar? ¿Nos olvidamos de las tildes? ¿Nos sumergimos en la revolución ortográfica?
Blog abandonado
Hoy Totó me ha echado bronca porque tengo el blog medio abandonado: todos los días pongo algo, pero no escribo nada. Es cierto. Me prometí a mí misma que durante las vacaciones iba a aprovechar para escribir mucho, pero no lo he hecho (al igual que no he hecho la mitad de las cosas de la lista que me había propuesto para estas navidades). Supongo que no puedo estirar tanto el tiempo…
De todas formas, no he escrito, pero sí he leído (llegarán las reseñas, paciencia) y, gracias a J., he desempolvado mis conocimientos de francés y le he ayudado con varios trabajos de la uni (que me han llevado lo mío). Y, sobre todo, he aprovechado para dormir muchísimo. Lo necesitaba. Y lo sigo necesitando, quiero dormir nueve horas diarias… Así que, esta mañana, cuando ha sonado el teléfono a las 9.15 h no podía dar crédito. ¿Cómo osan fastidiarme la última mañana que puedo dormir a mis anchas? Por poco mato a Iñigo (quién iba a ser a esas horas, tenía que ser él). Encima me dice que soy una vaga por estar dormida a esas horas. Pues no, es sólo que vivo cansada, sin más. Y me gusta dormir, que no es nada malo.
Sigo guardando la lista de cosas que quiero hacer para los fines de semana (me he propuesto no trabajar, a ver si puedo cumplir). Os mantendré informados.
Y ahora, a limpiar los zapatos, a ver si vienen los Reyes Magos. Yo, desde luego, he puesto mi granito (espero que J. no me lance su regalo a la cabeza, porque es totalmente interesado por mi parte…). ¡Feliz noche y que os traigan muchas cosas Sus Majestades de Oriente!
Fin de semana
Pues comienza el fin de semana, por fin. No es que vaya a ser muy distinto del resto de los días de esta semana, pero sí que noto una cierta tranquilidad… Podré dormir más, leer un poquito, pasar el sábado con ama y J., quizá hasta me dé tiempo a escribir un poco más en el blog… Y sí, tengo que trabajar un montón, pero me lo tomaré con más calma (aunque tengo dos entregas el lunes).
Ahora voy a ver un par de capítulos de alguna serie (buena forma de empezar el fin de semana) y, si luego me quedan fuerzas, me acercaré por aquí y pondré alguna cosilla más…
¡Buen fin de semana a todos!
Estrenando blog
Pues ya era hora de que me abriera un blog. Se me había pasado muchas veces por la cabeza, pero no me atrevía a hacerlo. No sé bien qué contar o qué escribir. Supongo que acabaré hablando de cualquier cosa. Quizá alguien me quiera leer. O quizá no. No me preocupa. Casi mejor si no me leyera nadie, para poder poner cualquier cosa con total libertad…
Conociéndome acabaré hablando de libros. De alguna canción. De alguna web rara que me encuentre. De mi (aburrida) vida cotidiana. De mi trabajo. De mis amigos. De mi hermano. De Piticli, por supuesto. Supongo que cuando esté contenta lo escribiré y cuando esté triste, pues también.
Os dejo una foto de Piticli. La saqué al de unos días de llegar a casa, hace un año o así. Ahora es cuatro veces más grande.
¿Mañana más y mejor? Me conozco, así que no prometo nada…
